Las vacaciones son tiempo de descanso y cambio de rutinas. Sin embargo, han cambiado los niños y adolescentes sus actividades en los últimos 30 años. Nuestras vacaciones eran los parques, el barrio y los amigos de la cuadra. Había televisión, pero no era el centro de nuestra vida. Las actividades fuera de casa se han reducido tremendamente en nuestros hijos, y sus vacaciones las pasarán en sus recámaras conectados a sus tabletas y celulares. A continuación tengo algunas recomendaciones para su uso con el propósito de evitar que sean lastimados:

Establecer reglas verbales y escritas claras antes de comprar un celular nuevo y sus consecuencias cuando no las cumplan.

 

  • Poner una contraseña que los papás la conozcamos para poder revisar su tecnología en cualquier momento. Es muy importante monitorear la interacción que los hijos tienen con sus amigos.
  • Fijar límite de tiempo de pantalla en videojuegos, series de televisión, redes sociales y YouTube.
  • Usar aplicaciones de control parental para cerrar sus dispositivos en tiempos determinados y supervisar su uso.
  • Especificar los momentos que el celular no debe ser utilizado, como tarde en la noche o durante actividades familiares y en hora de comida.
  • Si el celular no tiene plan ilimitado, hacer responsable al hijo que el uso excesivo tendrá sus consecuencias para pagarlo como cortar el jardín o lavar el carro.
  • Limitar el uso de textos y favorecer la interacción cara a cara (face to face).
  • Los papás debemos recordar que la mayoría de los videojuegos son gratuitos, pero las armas o skins (trajes) para pasar de nivel cuestan y por ello hay que tener cuidado con darles la tarjeta de crédito.

Determinar las consecuencias si el celular se pierde o se rompe por descuido. ¿Le daremos uno nuevo? ¿Lo tendrá que pagar?

Podemos considerar el uso del GPS en caso de no comunicación.

Papás, esperemos que nuestros hijos no pongan resistencia y hastarebeldía ante estas medidas de regulación. Las vacaciones puede ser un buen tiempo de convivencia y descanso con nuestros hijos, pero sin reglas claras puede ser un tiempo de ruina. Es importante evitar que tengan consecuencias negativas como el ciberbullying o adicción.

Deben aprender que la tecnología debe ser usada con responsabilidad y con supervisión de los padres, hasta que tengan la suficiente madurez de usarla adecuadamente