Etiqueta digital

El lunes pasado recibí una recomendación de uno de nuestros lectores acerca de educar a la gente sobre el uso del celular. A continuación presento una reflexión sobre esta inquietud.

En estos años vivimos una transformación sin precedentes: el uso del teléfono ha llegado a todos los rincones. No hay lugar donde no se revise, sin importar la actividad familiar o social que realicemos. Nuestros hijos han aprendido esta práctica.

Necesitamos rescatar la convivencia, respeto y atención en las relaciones en común. Debemos restablecer las reglas de etiqueta que nuestros abuelos y padres no enseñaron cuando éramos pequeños. Así como enseñamos a nuestros hijos a saludar, a pedir permiso o a dar las gracias, también debemos enseñarles normas al utilizar la tecnología.

¿Qué es la etiqueta digital en el uso del celular? Es el conjunto de normas para el uso correcto y respetuoso de los celulares en público y en la intimidad. No es una prohibición, sino el establecimiento de límites que favorecen las relaciones humanas, la atención plena y el bienestar mental.

Incluye aspectos como no interrumpir las conversaciones consultando el teléfono, no tomar fotos sin consentimiento, no utilizar el teléfono en la mesa o en clase, cerciorarse de que no se expidan mensajes injuriosos u opiniones degradantes y saber en qué momento desconectarse para hacerse presente.

El uso indiscriminado del celular sin la aplicación de normas puede ocasionar problemas en nuestros hijos:

  1. Relaciones deterioradas. Un niño que utiliza el celular en situaciones no adecuadas (en la mesa, durante una reunión familiar o una charla contigo o con los amigos) puede parecer indiferente, distraído o grosero.
  2. Falta de empatía. La etiqueta digital es ponerse en el lugar del otro. Sin esta medida los pequeños pueden compartir contenido humillante, realizar bromas o ignorar sentimientos ajenos.
  3. Normalización del desinterés y la distracción. Cuando los niños piensan que es normal mirar su celular mientras los otros hablan, van dejando el hábito de la escucha activa.
  4. Pérdida del autocontrol. Si un niño no sabe cuándo usar el celular se convierte en un sujeto dependiente de la existencia constante de estímulos.
  5. Menosprecio a la autoridad y reglas. Si un niño no es corregido cuando utiliza el móvil en clase, interrumpe una conversación o hace caso omiso de sus padres, el menor considera que todo está permitido.

No se debe confundir la etiqueta digital con censura o rigidez: es educar a nuestros hijos en el respeto, la autoconciencia y la empatía. Si no somos ejemplo y no establecemos límites, estamos enseñando que la pantalla se antepone a las personas.

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