La revista Addiction publicó en mayo el artículo «Changes in self-reported cannabis use in the United States from 1979 to 2022» («Cambios en el consumo de cannabis declarado por los propios consumidores en los Estados Unidos de 1979 a 2022») afirmando que el consumo de marihuana ha superado al alcohol entre los adolescentes, provocando preocupación entre expertos de la salud, maestros y padres de familia.
Según la revista, el consumo de marihuana en jóvenes ha experimentado un aumento del 245 por ciento desde el 2000 hasta 2020, siendo adolescentes el 80 por ciento de los consumidores, lo que indica que un número creciente de jóvenes elige la marihuana en vez del alcohol.
Este incremento evidencia la transformación de reglas y opiniones sociales sobre estas sustancias. A pesar de que tanto la marihuana como el alcohol conllevan peligros, estudios indican que la marihuana puede influir en el desarrollo cerebral de los jóvenes.
¿Cuáles son las causas de este cambio?
- Percepción de menor riesgo: la legalización de la marihuana en varios países y estados ha llevado a que muchos adolescentes perciban esta sustancia como menos peligrosa que el alcohol.
- Mayor acceso a marihuana: con la legalización o despenalización, la marihuana se ha vuelto más accesible. Además, productos derivados como comestibles o vaporizadores la hacen más atractiva para los jóvenes.
- Influencia cultural y mediática: la normalización de la marihuana en música, cine y redes sociales podría influir en que los adolescentes la vean como algo aceptable y deseable.
¿Por qué hay que tener cuidado? En la actualidad, el contenido de THC en productos de marihuana es más fuerte. Durante los 70, la concentración media de THC en la marihuana variaba entre 1 y el 3 por ciento, pero en la actualidad es común encontrar altos niveles de THC en el cannabis recreativo, llegando a superar el 15 por ciento.
En la adolescencia se experimenta un desarrollo en que los mecanismos y conductas neurobiológicas disminuyen para dar paso a la mejora de aspectos relacionados con el pensamiento, la gratificación y las emociones.
Diversas investigaciones establecen una conexión entre el uso de marihuana en jóvenes y un incremento en los peligros relacionados con la salud mental como ansiedad, tristeza, dependencia y trastornos psicóticos. Se pueden observar disparidades a nivel neurobiológico en áreas como la corteza prefrontal, el núcleo estriado y la amígdala.
Otros estudios, realizados por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, revelan que los jóvenes que consumen sustancias tienen una probabilidad más alta de sufrir problemas como ansiedad, depresión y síntomas psicóticos.
Estos hallazgos resaltan la importancia de prevenir el uso de cannabis, especialmente en adolescentes, por el impacto negativo cerebral y sus consecuencias psicológicas a largo plazo. Es fundamental que los padres y docentes se involucren en discusiones francas acerca de los efectos de ambas sustancias en la salud y el bienestar de los adolescentes.