Ser adulto ha cambiado considerablemente en el transcurso de las últimas generaciones. La revista norteamericana Psychology Today publicó el mes pasado un artículo titulado What It Means to Be an Adult Today (Qué significa ser adulto hoy), donde se explican las nuevas características de la adultez en el siglo 21.
Han quedado atrás los tiempos en los que ser adulto implicaba casarse, tener hijos, comprar una casa, publicar un libro o consolidar una carrera profesional y mantenerla. Ahora, la adultez es más bien una experiencia subjetiva, fluida y cambiante, lo que genera tensiones entre padres e hijos.
Para muchos padres, puede resultar difícil entender por qué sus hijos tardan más en independizarse o en responsabilizarse de sus acciones. Sin embargo, esta situación tiene raíces profundas, tanto sociales como psicológicas.
Entre las causas de esta postergación de la adultez están las circunstancias económicas. La educación también juega un papel: hoy en día, las personas pasan más tiempo estudiando, y se pospone la entrada plena al mundo laboral.
Pero, el retraso de la adultez no tiene únicamente raíces económicas. La psicología considera que el proceso del ciclo vital se ha alargado debido al incremento de la esperanza de vida.
Más allá de las pautas sociales y económicas, la adultez se define hoy más allá por la adultez psicológica. Investigaciones recientes han identificado que el 80 por ciento de los adultos se definen como tal por su edad cronológica, su independencia social, aunque no económica, ya que muchos viven fuera de la casa de sus padres, pero todavía dependen de la manutención de sus papás. Sin embargo, ser adulto implica responsabilizarse de las acciones propias.
Muchos papás nos sentimos frustrados por los descendientes, pues no llegan a cumplir con los requisitos impuestos por la tradición de independencia y madurez. Por ello, presento algunos consejos para acelerar el proceso madurativo de nuestros hijos:
- Enseñar la administración de dinero. Lo que es necesario para aprender a llevar bien las finanzas es entender la relación entre el valor del dinero, la cantidad de dinero que hay, lo que se va a necesitar.
- Apoyar la salud emocional de la adultez. La adultez implica incertidumbres, cambios. Fomentar la resiliencia, el bienestar, la salud psicológica, el control emocional son importantes.
- No resolver todos sus problemas. La sobreprotección provoca un retraso en su desarrollo, quitándoles seguridad y valor para vencer sus adversidades y fracasos.
La adultez es un proceso continuo de aprendizaje y crecimiento. Hay estudios que afirman que personas de 30, 40 años y más confiesan que a veces sienten que todavía no han alcanzado la adultez. No es fácil ser adulto y menos en estos tiempos en que el sentido de vida no es claro y menos determinado como antes: formar una familia, tener un trabajo estable, poseer una casa.
Aceptar esta nueva definición de adultez por parte de los padres no implica abandonar la función de guía, al contrario, significa reconducir a los hijos hacia la realidad de sus tiempos. En este sentido, no exijamos que sigan un camino predeterminado, sino acompañarlos en su proceso.
El reto no es tanto sólo para los jóvenes, sino también para los padres que, además de aprender a redefinir la adultez, deben aprender a acompañar a sus hijos en esta nueva realidad haciéndolo desde la corrección y el respeto.