Mañana la mayoria de las preparatorias e instituciones de educación superior iniciarán el semestre Otoño, 2019.

Se esperan miles de estudiantes que ingresen a sus estudios profesionales. Sin embargo, en los ultimos 30 años se ha revertido el número de hombres y mujeres que desean y terminen estudios superiores.

El lunes pasado The Chronicle of Higher Education publicó el artículo «Most colleges have more women than men. Here’s how to buck that trend» (La mayotia de las universidades tienen más mujeres. Aquí está cómo frenar esa tendencia) explicando la menor presencia de hombres en las universidades.

Los varones entran menos a las universidades, reprueban y desertan más y terminan menis que las mujeres.

La Universidad de Carlow en Pittsburgh reportó el año pasado que el 83 por ciento de sus estudiamtes universitarios eran mujeres y posgrado el 85 por ciento. Según la revista Digest of Education Statistics en 1970 el 60 por ciento de la población en las universidades de EU eran hombres y el 40 por ciento restante, mujeres.

En 1980 inicia el cambio. El 48 por ciento eran hombres y el 52 por ciento, mujeres. Y proyectan que para el 2030 el 60 por ciento de la problación serán mujeres y solamente el 40 por ciento hombres en las universidades.

Su nivel de graducación es:

Por cada 100 mujeres que entran a la universidad 65 se gradúan y por cada 100 hombres 50 terminan su carrera profesional.

 

En los países de la OCDE, las niñas tienen mejor rendimiento en lectura que los niños. En Finlandia, Islandia, Eslovenia y Suecia, las niñas tienen más de 50 puntos de difererncia en la prueba PISA de lectura (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) que los niños.

Además, en estos países las niñas tinen mejor puntuación en la pueba de matemáticas que los niños. Aunque en los demás países de la OCDE los niños superan a las niñas en sus calificaciones en matemáticas, las tendencias muestran que, en los próximos años, las niñas superarán en su desempeño en lectura, ciencias y matemáticas a los niños.

Tendremos una nueva minoría en las universidades: El hombre. No quiero que malinterpreten. Es ectraordinario que la mujer estudie, termine y tenga más éxito que el hombre en las universidades.

Pero podemos tener el riesgo de que en el futuro habría una gran cantidad de hombres fracasados, sin estudios y trabajo.

En mis años de experiencia docente he observado que la mujer es más dedicada al estudio, invierte más tiempo, realiza las tareas y busca prepararse en cada una de sus clases. En cambio, muchos hombres invierten lo mínimo en aprender.

Cada añp Noel-Levitz (programa americano que investiga la permanencia y deserción universitaria en los primeros semestres) publicó su Reporte Nacional de Actitudes de Alumnos de Primer Ingreso puntualizando las diferencias entre los estudiantes:

  • El 83.5% de los hombres y 91.63% de las mujeres afirman que se comprometen en sus metas académicas y están dispuestos a sacrificarse para lograrlas.
  • El 47% de los hombres y el 60% de las mujeres toman notas en clase y las revisan antes de un examen.
  • El 22% de los estudiantes cuestionan constantemnte el valor de estudiar en universidad contra el 14% de las estudiantes.

¿Por qué? La respuesta no es fácil, pero según mi experiencia y conocimiento la clave es la autodisciplina.

Observo a las niñas: ponen atención al maestro y no se duermen, leen las instrucciones antes de contestar las preguntas, eligen primero hacer la tarea y luego divertirse, persisten más en la tarea sin importar el aburrimiento.

Si las niñas han desarrollado la autodisciplina, ¿por qué los niños no?

Periódico EL NORTE