Pobres cerebros

 

En los últimos 40 años de mi vida docente ha sido trabajar con adolescentes de educación media superior y superior y en mis últimos años observo cómo destruyen más sus cerebros poco a poco. Cada semana les pregunto:

1. ¿Cuántas horas durmieron la noche anterior?
2. ¿Qué desayunaron?
3. ¿Han realizado alguna actividad física en los últimos 3 días?
4. ¿Cuántas horas diarias han estado en su celular durante la semana?
5. ¿Cuánto alcohol han consumido en los últimos 3 días?
6. ¿Cuántos litros de agua toman al día?
7. ¿Cuántas horas pasan en antros a la semana?
8. ¿Cuántas horas han estado en familia cara a cara en los últimos 3 días?

Observo que en los últimos años los adolescentes han cambiado sus hábitos y estilos de vida que no ayudan a tener cerebros saludables:

1. Duermen un promedio de 4 a 5 horas diarias en noche de escuela cuando lo recomendable es dormir entre 8 a 9 horas para un adolescente. Tener déficit de sueño origina problemas de aprendizaje, cognitivos y emocionales. Poca disposición para aprender, carencia de autocontrol e incremento de conductas impulsivas y desafiantes y alto riesgo de depresión e ideación suicida.
2. El 80% de mis estudiantes llegan a clase sin haber desayunado. Un buen desayuno ayuda directamente a tener un buen desempeño académico. Estudios han encontrado una correlación significativa de estudiantes sin tener desayuno y problemas de atención, memoria, comprensión y problemas emocionales, cognitivos y de conducta.
3. El 70% de mis alumnos, regularmente, no realizan ninguna actividad física a la semana. El ejercicio aeróbico produce un gran beneficio al cerebro y facilitan la concentración, memoria y el aprendizaje.
4. El promedio diario que están con su celular es de 7 horas. El abuso de la tecnología tiene implicaciones negativas en el sueño, relaciones sociales, actividad física y pasividad cerebral.
5. La mayoría de los estudiantes consumen alcohol al menos 2 veces a la semana con un promedio de 3 shots. El daño del alcohol en el cerebro es claro reduciendo su capacidad de aprendizaje y memoria.  
6. Solamente toman agua cuando quieren bajar de peso. Muy pocos son conscientes de la importancia de tener una buena hidratación para la atención, solución de problemas, memoria, comprensión y reducir la ansiedad.
7. El 65% pasan al menos 10 horas a la semana en ambientes cerrados llenos de humo de cigarrillos y música a todo volumen. El fumador pasivo tiene efectos negativos en sus funciones cognitivas como memoria de trabajo, flexibilidad y solución de problemas. Además, hay que tener cuidado con la música y su volumen porque además de matar células del órgano de la audición, incrementa el estrés y la ansiedad.
8. Cada vez hay menos interacción con la familia. La mayor parte del tiempo se la pasan encerrados en su recámara. Una buena red social reduce el estrés, combate la depresión y mejora la estimulación intelectual.

Desarrollemos buenos hábitos cerebrales desde pequeños para crear estilos de conducta con gran fortaleza en su carácter para que puedan soportar y vencer todos los retos de un mundo tóxico que enfrentarán.

 

Familia21​​

Sección Vida​​

Periódico El Norte

    Leave Your Comment

    Your email address will not be published.*

    13 − 2 =